domingo, 15 de marzo de 2009

Cuatro ambientes

Me rebalso e inundo la mitad de mi habitacion dejando vestigios de elementos maltratados y tirados al azar revueltos en sogas de cera y pedazos de flores que se me secaron en el frio invierno juvenil de julio.
Dejo caer el brazalete de plata antiguo y siento mis huesos sucumbir ante presiones del techo que me mira y me estira a los pies de mi cama de algarrobo.
Con las dos manos sostengo algo que mojaba mis venas y me enfriaba el tibio de mi sangre que derrame cuando sosteni frente a la baldoza una flor, que se seco y que nunca florecio, que se enredo y trepo la pared hasta el terciopelo de la cortina.
Cuando corri hacia el pasillo, tropece y di con el blanco y negro y la cucaracha resplandecia y me miraba y rozo mi pierna mientras dormia contigo y me frunci y repase y fije mi mirada tratando de concentrarme en el oeste.
De repente la vi, la escalera de marmol que surcaba la ochava y daba contra el marco de madera vieja, me incline y todo brillo a mi alrededor, me rei y gemi de verguenza viedome ahi solo y desparramado entre las lineas de tus largos y negros cabellos.
La encontre, ahi estaba, enrollada hace siglos, en la misma posicion que el dia anterior, llore y la mano brinco, como una anaconda se desplazo hacia un beso que habias colgado en el espejo del toilette esa noche, la noche de luna llena.
Un dedo y cinco falanges y estabamos ahi, freneticamente compenetrados en el medio del living otra vez y la alfombra manchada y vomitada por el gato que se escapo y reemplaze por el chancho al que abandone otra vez.
Esta bien, donde mas, donde aventurarse si el patio es virgen aun y no me excita, es todo tuyo, recuerda repartimos y ordenamos vuestras prioridades, es todo tuyo repito, no me agrada el pasto y la posterior picazon contagiosa.
Escupo y me impulso hacia el pasillo otra vez, cargado de magia que imagino cuando miro dibujos animados y vestido con el disfraz favorito que mi mama compro cuando cumpli quince, porque me gusta, si, y me da calor y no lo soporto, pero si, me encanta y me recuerda a lo inutil y estupido que fui alguna vez.
Tiro la television por el balcon, maldiciendola y ahi estas, vestida en tus enaguas y mirandome de reojo, casi incredula de como debes lucir, y te miro, ahi amable y ofreciendote, casi inmaculada, estirando tus dedos floreciendo y brillando, llenos de leones y risas que escuche hoy cuando te fui tu guardian en nuestra calle.
Y me encantas y te lo he negado, con lagrimas, te grito, y me sacudo sentado en mi silla, observandote ahi, esperandome, esperando, un movimiento, una reaccion, algo asqueroso.
Te quiero aqui, en la madrugada, en sabanas, en llantos, en roces, en mi oreja, en mi pecho, en mi boca y sudar y revolver y olvidarla a ella.
Que me descarga y me convierte en lo peor de mi.

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