viernes, 21 de agosto de 2009

Algunos gritos


Ella era una inconsciente, dócil y peligrosa, tímida y rara.
Brillaba y bañada en oro, con estrellas en los ojos y rodeada de plumas.
Al hablar uno perdía el equilibrio, el control, la cabeza.
Dejándome solo, perdido y con ganas de correr, de transpirar, de mas.
Temblando rasque mi ceño y estaba en cielo.

Es una imagen, algo con lo que sonrío. Me excita.
No puedo tocarlo, nunca es suficiente.
Esta lejos, en el aire, en la atmósfera. Me irrita.
Es una, dos, tres veces. Tres besos en el aire.
Son varias, casi parecidas, pero no las toco.
Me pueden.

El vagabundo, prendió su cigarro y me amenazo.
Me pidio unos centavos y me convido unas pitadas,
creo que lo conozco, ya lo he visto, ya lo he pintado.

Conte mis demonios. Con mis dedos largos, estirados, los conte.
Rogue que todo estuviera bien y cerre los ojos, llore, desconsolado.
Mis manos cubrian mi cara y mis piernas el inodoro.
Llame a mis amigos, y mire al techo. Indefenso, todo esta perdido.
Contare mis demonios otra vez. Contare mis miedos, mis alegrias,
mis tristezas, mis amigos, mis cosas, mis amores, mis enfermedades.
Tomare agua y mirare alrededor, recordare cada persona, cada sonrisa,
cada abrazo y cada lágrima.
Abrire los ojos y volare. Extasiado, libre, al fin.
Me quitare los dedos y me olvidare de aquel, de el, el aquello.
Te dibujare en papel, unos minutos antes, te escribire.
Lo prometo.

Lo vesti de blanco y lo empuje a que salga.
Queria vivir. Era lo unico que repetia.
Contando los pasos y temblo.
Queria cambiar. Era lo unico que queria.
Nadie puede cambiarlo ya, mirame.
Perdi la esperanza ayer, queria ser grande.
Y volar para nunca bajar.

Al que me empuja, al que me mira mal.
No los escupi, lo pense dos veces.
Al que pisa muy fuerte, a todos esos.
Nunca cambiaran.

En algún rincón dejare mi mente y le pondré flores.
En alguna ventana dejare mis ojos, siempre hacia el este.
En el parque dejare mis pulmones, razones obvias.
Mis pies, quisiera llevármelos, me haran falta.
Guardare mis oidos, los cuidare.
En un sobre meti mis manos.
Estan cansadas, no hay uñas ya, no hay vicio.
Dormire por fin, me callare al fin, perdi mi cabeza ya.