lunes, 14 de septiembre de 2009

Subconsciente


Me acerco, te miro de lejos y junto mis uñas a mis manos.
Respiro hondo, a dos pasos de distancia y tan lejos, tan fragil, tan feliz.
Te observo, riendo, hablando y te imagino mia, quiza, si no me equivoco otra vez.
Te envuelvo, como siempre. Brillante y girando me miras, muda, levantando el ceño.
Miro alrededor, los animales libres, los unicornios corriendo y es todo tan perfecto, tangible.

Locura, algo presente, una energia, una mujer.
Siempre a mi lado, la soledad, la poca satisfaccion.
La necesidad, de otras manos, otras palabras.
Las ganas, de gritarlo, de andar por ahi, ido.

En el oceano mas profundo brilla el sol.
La estrella que resulta ser un unicornio camaleon extraño,
viaja, excitada, mirandonos, como nos lastimamos, como nos odiamos.
El satelite, el unicornio raro, triste, se oscurece, se pinta de negro.
La dama vestida de gala, socorre a la vecina, al abuelo, al vago.
El oceano, en lo profundo, lleno de peces sin forma, otra sociedad, mas educados.
El sol, un bebe maligno, quiza brille, quiza no. No ha madurado aun.
La luna, no es magica, no esta. No quiere, no le agrada y la dama llora.
Hoy soy una estrella fugaz, me tapo los ojos, por eso.
No suelo satisfacer.

Volvi por tercera vez y me encontre corriendo, apurado.
Con mis cosas al cuerpo, transpirado, camine.
Con los ojos al frente, evite contacto. Iracundo me movi entre seres.
Apartado me senti rodeado de inutiles, de algo sin sentido.
Tuve suerte, me fui antes y ellos se quedaron, evolucione.
El pelo es igual a todos, la cabeza tambien, la comida y pasean
como si todo fuera virgen, atractivo, donde no hay nada mas que
las mismas expresiones.

Voy a terminar con esto, porque no me queda voz y no tengo mas cigarros.
Porque no sonrio hace mucho y la tengo enfrente.
Los dientes ya no me brillan, porque la pereza me ha ganado.
Quiero creer que es un designio, que oigo y no presto atencion.
Porque no recuerdo mis sueños, porque soy muy alto. Porque me aburro en la tierra.