jueves, 28 de mayo de 2009

Tristan esta triste

El tambaleo deseperante y la locura perdida, el golpe, rojo sangre y una mutacion.
La deseperante imagen de tu cara ante mis ojos rabiosos. La escultura y tus brazos a la distancia.
El correteo encerrados y la posibilidad de rasgarte, la piel, tu corazon o simplemente tu cara.
La aventura de desmayarse y andar por ahi, ido, excitado y etereo.
La envidia, tu abajo, toda inmunda, que ries pero quieres un pedazo. La estupidez que se repite.
Los gritos desmesurados y las paltipitaciones, olas, agua y angeles, luz y un sol.
El miedo de verte la cara, riendote, inmobil y abriendo los ojos una y otra vez. El grito otra vez, orgasmica y levitando, levitas y tiras tus enaguas.
La necesidad de separarte, de que seas mias, de unas piernas mas largas, de mas apetito.
El cosquilleo, hormigas picando, el sweater viejo y feo, las manos quemandome. El inutil otra vez, viendote ir, saludando disimuladamente y sonriendo, patetico.
El llanto y los brazos dormidos, otra vez. El encuentro, la sorpresa, las ratas dormitando, el perdon y los ojos horrorizados.
Las manos, temblandome, el cigarrilo, muchas imagenes, erroneo y culpable. La necesidad aqui otra vez paseandose y mirando atenta, burlandose.
La musica, sonando de fondo, dejandome ir, sonreir y acariciarme de nuevo, reconocerme.
Haciendome temblar, llevandome lejos, siempre, la necesidad.
La ambiguedad y el efecto domino, recargados, persiguiendome, agitandome.
El chasquido y tu rostro, perfecto, observandome, tranquilizandome. Quieta, callada y pura.

domingo, 3 de mayo de 2009

Es solo una eleccion y mi capricho es innegable
creo solo en mis elecciones y cuando te vi eras brillante
de verde, caminabas entre las luces llena de colores y docilidad.
En una chispa y un diminuto golpe confirme aquello
rodeado de vapor y calor me repeti a mi mismo algo inconcluso.
Creo te vi mil veces y ya en la segunda me quebre
eres algo que rompe mis oidos, algo que me hace temblar
y no lo digo, temo hacerte mal, te aprecio hasta la medula
quiero resbalar en la planta de tus pies y patinar en tu sonrisa
dejarme caer por tu nariz y hacerte reir cuando no me mires.
Se que fui inmaduro y te veo y me idiotizo
con tus dedos me atrapas y me das calma
carecida de importancia me dejas ser y no me temes
yo no te temo y quiero apretarte.
Desde lejos no soporto aquello y quiero el cielo y la tierra contigo
sentados en la piedra quiero decirte y confesarte y saber
abrazar el amanecer sin saber porque y reir hasta transpirar.

Por suerte mis ojos se reflejan y saben el porque
quisiera adelantarme y robarte algo e irme
y se que me gritaras encrispada
y reire, y volvere a donde quedamos.
Sentados en el cordon, acurrucados y sin hablar.