sábado, 25 de octubre de 2008

Las monedas


Sentado sobre mi asiento de terciopelo, empece a morderlas, las olia lentamente y las chupaba hasta sacarle el color.
Me desnude solo para estar acompañado de ellas, me puse mi mejor perfume y me zambulli en sus besos.
No temia, y mi alma se regocijaba de caricias, mi mente ya habia cambiado de color, mis ojos mojados y mi cabello brillaba. El saxo de fondo, gritaba y admiraba una orgia dorada, lamentandose lloraba largos rios dorados y se retorcia del placer.
Casi saltando y revolcandome aun más, enterraba mis piernas blancas y las levantaba con mis horribles dedos, al ritmo de mi amiga la cuerda, baile y me frote con ellas.
Mi cabeza oscura empezo a sentirse golpeada, y los llantos eran punzantes, mi piel empezo a secarse y lloré lloré, me sentia defraudado y eran mis amigas, mis amantes y compañia.
Volaban por todas partes, plateadas y brillantes, llenas de mugre y escupiendo polvo. Organizadas y en grupo empezaron a lastimarme y pedi por ayuda.
Amenazado y con la pared en frente, decidi atravesarla y romperme con los ladrillos, teñirme con su polvo y quedar lleno de tierra. Invoque amis pensamientos vacios y perdi el tiempo, el saxo gritaba y me daba aliento, me prometio otra vida y me aterro en pesadillas, cerre los ojos y no vi nada mas.



Me impulse por plumas y palomas y me enrolle en la cuerda, simplemente vole de nuevo, y te vi desde arriba y dude, te queria tanto y mia. Caminabas Vestidos e ibas al trabajo, te grite y me senti niño, una lagrima y me quede en piezas.
Aterrize en el techo de la fabrica y las vi, entre tus rodillas, estaban ellas de nuevo y aulle de excitacion. Ahi brillando y tu sin siquiera notarlas, me arrastre hasta ellas, dabamos lastima y yo chorreaba de saliva.
Me endureci y suplique, me disolvi y suplique, me dolio. Caigo y mi piel se eriza, me absorbo y mis ojos tiemblan y grito, me dolio, ni siquiera hablo ya, quede mudo entre tus orejas y la punta de mi ombligo.
Mis rodillas son doradas y el oro me quema, me levanto en llanto y te miro directo a la vena mas chica en tus ojos y simplemente sonrei de que estes aqui.
Mira Vestidos son demasiadas, ellas me lastiman y me dejan chorreando grasa, tiemblo de nuevo y las veo detras tuyo. No me dejan tranquilo amor.



No creo mas en nadie, ni siquiera en esto, la fogata y la tos del viejo siquiera se si existen, toso y no hay mas nada, que ellas, Vestidos se fue y no le crei, aprendi del genio de al lado y empece a creer en el paraiso que puedo crear si estoy con ellas.
Y me obligaron, pero te quiero aqui a mi lado Vestidos, aprendere como amarte y te acariciare horas, te dejare sonriente y nos extrañaremos de nuevo.
Nademos en la pecera todos los años como soliamos hacer, y estemos acostados y con medias caras.
Estoy enojado y aparecen de nuevo saltando y con su musica, no rias, esto si es real y vuelan helicopteros y tiemblo de nuevo, no me endulces de nuevo, no rias y admitelo.
Tomo aire y volteo mi cabeza porosa y lleno mis pulmones, mirandote te sacudo y beso todo tu rostro, mis labios te recorren y temblamos.
- Supongo que te despides? me preguntas
- No, es que siempre ame tus labios.



domingo, 19 de octubre de 2008

Los blandos

Como dos lunas llenas que se abren en camara lenta fui observado
recostada en la blanca sabana me dejaste inmerso en tus inmensas pupilas
traspirado y absorto en mi laguna me deje hipnotizar.
Aferrado a la almohada, oi mi nombre y me sumergi en tus verdes espejos
envuelto en algodones invente miles de formas para abrazarte,
sin imaginarlo empece a tocar cada punto cardinal de tu piel de tiza.
Mis manos desventuradas dibujaban una perfecta linea en tu columna y perforaban
cada hueso, suspirabas y estirabas tus brazos a los pies de la cama.
Como dos mendigos mis labios buscaban abrigo y recorrian la suave textura de tu cuello,
caminando por el colchon era imposible no mirarte, desparramada y en paz, aturdias mi cuerpo.
Nos olvidamos del tiempo y del canto de los pajaros, nos enterramos y unimos nuestras pelvis
trazando orbitas, mi vida, me hubieras visto llorando de la emocion y escribiendo para recordarlo.
Nuestras manos se enlazaron e iluminaron el techo dejandonos ciegos y sonrientes.
Golpeando la madera, me rehusaba a irme, hubiera vendido mi alma por otro minuto mas,
escribi testamentos despidiendome, di explicaciones y grabe mi voz con la tuya.
Tome fotografias mientras dormias y bese las plantas de tus pies para que no me olvides,
compre testigos e invente otras formas de amarte.
Respire profundo y me levante de nuestro paraiso, volvi a mirar seguias ahi, con la cabeza
gacha me arranque las manos, las envolvi y las deje a tu lado.
Arrastrandome abandone la habitacion, mire y tenias mis manos frias, paseandolas por tu
dermis, reias de la risa y besabas cada uno de los dedos.
Desnudo y apaleado camine y rogue por volver a tenerte.
Feliz y deshecho, exhausto y blando, agitado e irresponsable, me declare culpable.
Culpable, por dedicarme tanto.

viernes, 17 de octubre de 2008

Un conejo que volaba y toma el camino principal, se rascaba su lunar y corria con sus gamuzas, salto al helicoptero transparente en la burbuja y se sumergio en sus helices convirtiendose en fetas de jamon, las sobras fueron masticadas por el hombre del grito que habitaba el vestibulo, sus manos de cerdo, su torso hecho grasa, lo habian convertido en un desconocido de ensordecedora risa. Su incomoda mirada y piernas debiles lo hacian un gusano ventajero que dormia en tus venas. Casi sin mesura clavaba las agujas del reloj y te apuñalaba mil veces, sin siquiera temblar y dudar. Cuando terminaba, ejecutaba su canto profano y golpeaba tu torso como si fuera un tambor. Un coro de cerdas le hacian honor y lo acompañaban en su oracion, todo tu sacrificio y muerte se habia transformado en un festin profano, salido de un granja alemana. No existias ya pequeño, eras solo un martir cadaver estirado y listo para disecar. El cielo se iluminaba, y las garzas volaban en grupos, - La primavera llego sin avisar- dijo el decrepito hombre. Se vistieron de colorado terciopelo y zapatos bicolor. Que universo irreal, cuanta tristeza entre paredes, te arriesgaste joven, hoy solo te impulsas de gritos y soplidos cual saten te dejas envolver y ahogar dos veces por dia y lloras y ries cuando te gritan en el timpano, profano decian pero no, tu solo sonreias al recordar llantos aturdidos de soledad y desesperacion. Que universo invisible madre, las calles estan bañadas de ratas marron obscuro, los sapos no son indefensos, no te escucha nadie, terminas en sandwiches de jamon y queso, ella grita todo el dia, tira basura al techo y habla cada 6 horas y cuarto. Me interrumpieron, sali de mi silla y me cai al parque. Demonios, sangro y estoy tibio. 5 : 01 de la mañana, mi almohada tiembla, la queme y no tengo pelos.