Un telefono amarillo y una tenaza verde, un martillo, un destornillador, un beso.
Graciosas conversaciones en la parte trasera del auto que corre por las calle embarradas en una fria noche.
Sentado ahi cruzado de piernes observaba imagenes en el vidrio que se mojaban y confundian con la gotas cayendo y golpeando contra mis pupilas dilatadas de tanta luz y rutina.
Incomodo, empece a rascarme y a desvestirme, a soltarme las manos. Alcanzando la manija, movi los dedos, abriendola, enfriando todo y dejandonos atonitos.
Solloze y mire el asflato brillante moverse debajo de mi, casi imposible de evitar, viendolo ahi tan sensual y atractivo, me lance y me incruste en la dura piedra.
Con las manos en mi rostro y tapandome las ojeras, empece a aventurarme y a recorrer, escaleras y comida adornaban el lugar, perfumado hace varios en dias con una cantidad infinita de inciensos que llenaron el ambiente de murcielagos y enorme mosquitos.
Creo no voy a poder encontrarte aqui mi amor, creo que me equivoque de estacion y estoydeambulando vagamente y sin idea alguna por aqui mi vida.
Una casa, y toque el timbre, no lo pense. La dama vestida cual madama de los veinte, con su largo adorno de cigarros y rubies, me invito a tomar el te y a divertirme un poco, incomodo y sucio me sente en el divan y bebi del insipido te de boldo.
Y te cruce, te vi ahi, detras de la hirviente chimenea que se meneaba cuando cerraba los ojos.
Corriste al lavadero y cerraste con llave, aprete al gato y revente en tripas, porque me hicieron esto? porque me haces esto?.
Acaso no leiste mis cartas? Que tiene de bueno este lugar inmunda, si pierdo tiempo contigo y estoy perdido entre el lodo y el asqueroso perfume.
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